Durante nueve años, al menos, 180 mujeres fueron drogadas contra su voluntad por un funcionario del Gobierno de Francia. El responsable continúa sin enfrentar a la justicia.
Nora Gaspar Reséndiz |Foto: Europa Press| Ciudad de México, 01 de mayo 2026 – 1:03 am (SinEmbargo).- Christian Nègre, exfuncionario del Ministerio de Cultura de Francia, es acusado de haber drogado a casi 200 mujeres durante entrevistas laborales. Las investigaciones refieren que entre 2009 y 2018 habría suministrado diuréticos a las mujeres mediante café o té para provocarles una necesidad extrema de orinar y someterlas a situaciones de humillación y control. Aunque Nègre admitió haber drogado a entre 10 y 20 víctimas, hasta ahora no ha sido juzgado y la Fiscalía francesa ni siquiera ha determinado si enfrentará un proceso formal.
El modus operandi consistía en citar a las mujeres, ofrecerles bebidas adulteradas y luego llevarlas a caminar por lugares sin baños mientras sufrían mareos, sudoración y una urgencia incontrolable de orinar. Varias víctimas relataron que terminaron orinándose encima y que el episodio les dejó secuelas psicológicas y profesionales.
Organizaciones como Fondation des Femmes han brindado apoyo legal a las afectadas, quienes también han denunciado al Estado francés por no protegerlas. El caso se ha convertido en un símbolo de la llamada “sumisión química” en Francia y ha generado críticas por la lentitud e indiferencia de las autoridades ante los abusos contra mujeres.
«Experimentos P»
Con base en las primeras evidencias, se calcula que fueron alrededor de 200 mujeres a las que Christian Nègre drogó con sustancias ilegales durante entrevistas de trabajo, mientras era el encargado del área de Recursos Humanos del Ministerio de Cultura de Francia, para provocar que las víctimas se orinaran frente a él. Aunque el exfuncionario francés sólo admitió públicamente que suministró fármacos a “entre 10 y 20″ mujeres.
De acuerdo con la Fiscalía francesa, los delitos se habrían cometido a lo largo de nueve años, entre 2009 y 2018. Y fue justamente en 2018, cuando fue denunciado por primera vez luego de que aprovechó una reunión para fotografiar las piernas de una mujer debajo de una mesa. Esta acusación llevó a las autoridades francesas a inspeccionar los dispositivos electrónicos de Nègre, en donde hallaron una hoja de cálculo con el nombre de 181 mujeres.
En el documento, titulado como «Experimentos P», se detallaba que los nombres correspondían a las mujeres que citó a entrevistas de trabajo, a quienes suministró diuréticos mediante una taza café o té, y la reacción que éstas presentaron al fármaco, por lo que Nègre fue despedido del Ministerio de Cultura de Francia y la Fiscalía le imputó los delitos de administración de sustancias nocivas, violencia por parte de un funcionario público, invasión de la privacidad y agresión sexual.
Sin embargo, han pasado casi ocho años desde que se encontraron las pruebas y Nègre, quien confesó parte de los abusos públicamente, no ha sido juzgado — incluso no se ha determinado si debe ser juzgado—, lo que ha despertado preocupación entre activistas y las propias víctimas, quienes temen no obtener justicia ante la indiferencia que están mostrando las autoridades francesas por los casos de abuso contra las mujeres que se han destapado en ese país.
En diversas entrevistas, las mujeres abusadas han detallado el modus operandi del exfuncionario: durante la entrevista, éste les ofrecía una bebida, café o té, mismo que tras ingerirlo les provocaba una necesidad urgente de orinar, sensación que era acompañada por temblores, sudoración y malestar en general, por lo que Nègre les proponía continuar con la entrevista paseando al aire libre.
Durante el supuesto paseo no había baños a los que las mujeres pudieran acudir, por lo que terminaban por orinarse encima a causa de la urgencia provocada por los fármacos que se les administró sin su conocimiento. Dichos medicamentos son usualmente utilizados para tratar la hipertensión, pero entre los efectos secundarios que provocan está el de incrementar la producción de orina.
“¿Necesitas hacer pipí?»
Entrevistas recogidas por The Guardian, en noviembre de 2025, señalan que Nègre dirigía a las mujeres a lugares en donde no había sanitarios, mientras cuestionaba si se sentían mal. “¿Necesitas hacer pipí?’. Era como un adulto hablando a una niña”, dijo una de las víctimas identificada como Anaïs de Vos, quien también relató al medio estadounidense The New York Times, que durante la entrevista con Nègre, en 2011 cuando tenía 28 años, intentó contener las ganas de orinar mientras buscaba un baño, pero no lo logró.
“Nunca me había sentido tan mal como ese día”, agregó la mujer, quien como el resto se sintió humillada. Incluso muchas de las víctimas describieron esta experiencia como un shock que afectó sus vidas, tanto a nivel personal como profesional. Para Louise Beriot, abogada de varias de estas víctimas, se trata de un acto de dominación “bajo el pretexto de una fantasía sexual, esto tiene que ver con el poder y la dominación sobre los cuerpos de las mujeres… a través de la humillación y el control”, dijo a The Guardian.
Otra de las víctimas identificada bajo el seudónimo de Émilie relató que en 2017, cuando tenía 29 años, estaba en busca de trabajo y Nègre la contactó a través de la plataforma LinkedIn y la invitó a una entrevista laboral, durante la cual le ofreció té, mimo que él preparó él mismo. Después interrumpió la entrevista para dar un paseo junto al río la cual duró aproximadamente dos horas, según relató la mujer.
“Quería ir al baño, pero él me dijo: ‘Aquí no hay baños. Sigamos adelante’. Caminaba muy, muy despacio, deteniéndose para hacerme preguntas. Me sentía mareada; pensé que me iba a desmayar”. Al regresar a la oficina de Nègre, en donde se llevaba a cabo la entrevista, éste la llevó al baño privado de ese lugar. “Fue una sensación muy extraña”, recordó Émilie, quien se enteró dos años después que su caso no era el único y procedió a interponer una denuncia formal.
Marie-Hélène Brice fue otra de las mujeres que se enteró del caso Nègre hasta dos años después de que a ella le pasara lo mismo. La víctima comparó el dolor que sintió en ese momento con los dolores de un parto y señaló que mantuvo pot mucho tiempo unas ganas incontenibles de orinar. “Incluso después de haber empapado completamente mi vestido, seguía teniendo dolor de vejiga y necesitaba orinar”, dijo Brice a The New York Times.
En 2015, Sylvie Delezenne conoció al Sr. Nègre, en ese momento la mujer tenía 35 años de edad, pero desde ese momento su vida quedó marcada, ya que el abuso del que fue víctima le dejó secuelas psicológicas. “Quedé traumatizada”, declaró en una entrevista retomada por The New York Times. “Realmente creía que era inútil, que era incompetente”, añadió la mujer.
Aurore Jeunot, quien tenía 24 años cuando acudió a una entrevista con Nègre, en 2013, también abandonó su profesión a causa del traumante episodio. Además, su integridad estuvo en riesgo, ya que se desmayó en la estación de tren luego de la entrevista, quizas por la vergüenza que sintió. “Había dedicado toda mi vida a una carrera en el Ministerio de Cultura o en un importante museo nacional; todos mis estudios habían estado orientados hacia eso”, comentó. “Lo dejé”, dijo a The New York Times.
“Fue un acto compulsivo»
Tras destaparse los abusos, Nègre concedió una entrevista al periódico francés Libération, en 2019, en donde aceptó drogó a varias mujeres, entre 10 y 20, aunque afirmó que no pretendía intoxicar a las víctimas. “Fue un acto compulsivo, pero no tenía intención de envenenar a estas mujeres”, dijo el exfuncionario, quien añadió: “Ojalá alguien me hubiera detenido antes”. Gracias a esta entrevista varias de las víctimas se pusieron en contacto con la Fondation des Femmes.
Fue esta organización la que les brindó apoyo legal a las mujeres para que denunciaran formalmente su caso. Pero no sólo el exfuncionario fue demandado, algunas de las víctimas también iniciaron acciones legales contra el Estado francés bajo el argumento de que no las protegió de los abusos del funcionario. No obstante, en varios de los casos se ha absuelto de responsabilidad al Estado, aunque se ha determinado una compensación económica para las víctimas, y en otros aún no llega una sentencia.
Asimismo, la investigación en contra de Nègre, por parte de la Fiscalía, tampoco ha concluido, por lo que tampoco se ha determinado siquiera si el exfuncionario debería ser juzgado. “Hay problemas a todos los niveles” comentó Sandrine Josso, una diputada francesa, sobre el caso de Nègre. Josso, quien fue drogada por otro diputado, ha llevado la lucha contra la “sumisión química” a nivel nacional, por lo que invitó a varias de las víctimas a exponer sus casos ante el Parlamento francés.